La pena del desprendimiento
Yo apegadica..a todo o casi todo cuanto poseo que es poco. Con lo material. Con lo intangible de las relaciones interpersonales es peor. En ocasiones, hay que dejar marchar a la gente que no te aporta, o que tuvo su momento, y ahora... ya no oos haceis ningún bien. Es más, me tengo que moder la lengua y mirar a otro lado. Cada gesto me parece ofensivo, de mal gusto y sobre todo: que no tengo porqué aguantar esto.
Otra gente en cambio, va apagándose su presencia en tu vida como una vela, y ni lo notas. Un día desaparecen, o casi, y sólo te queda el... mierda, cómo se llamaba...
He dejado de felicitar cumpleaños que no me apetecen, he dejado de salir de mi cueva a no ser que me apetezca. No he dejado mi acidez, porque soy como el yogurth, con un punto ácido...jaja! Pero aun me queda mucho camino por recorrer.


florencio dijo
Te comprendo muy bien, querida LC, cuántas veces yo pensé de alguien: "es la persona más importante de mi vida". Lo pensé muchas veces de diferntes personas y, sin embargo, ahora son sólo sombras lejanas... se perdió la pasión, pero también, de alguna manera, el sufrimiento y la angustia del enamoramiento exagerado, irracional. No quiero decir con esto que sea negativo enamorarse irracionalmente, no. Es algo muy bonito y creador (cuando es correspondido, claro). Pero te deja agotado mentalmente (o senti-mentalmente)...
¿Qué cojones estoy diciendo? Soy un idiota... ¡estoy deseando volver a estar "agotado"...
Claro que te queda mucho camino por recorrer, LC, un pedazo de "danone" como tú no puede quedarse estancado en la nevera como si tal cosa. Eso sí que no...
Saludo enorme para ti y tu circunstancia.
11 Mayo 2009 | 07:05 PM